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"A mí me gustan los perdedores, no me gusta el éxito, me gusta el dolor humano; entonces es konito que una escuela estética, el realismo, los lleve a ser protagonistas. Por eso puede provocar rechazo, porque el realismo es lo menos exitista que hay, por ese amor por lo cotidiano, por los personajes perdidos; eso me interesa a mí, encuentro que hay mucha intensidad en lo marginal. Todo eso colinda con la belleza. La belleza se da siempre por el lado de lo áspero, yo sé por donde va. La belleza, no va por lo "lindo".

Adolfo Couve.

Como diria la querida Violeta: Cambia todo cambia, cambia todo cambia.

Todo lo que era contemporáneo a nosotros evoluciona, son cosas mejores, todo era bueno, todo esta en progreso de ser mejor, menos nosotros, que nos quedamos ahí, en lo que pudo haber sido, pero no fué.

Sábes?, soy feliz, tengo proyectos por los cuales luchar, ahora yo estoy emprendiendo hacer ilustraciones, crear mis propias imágenes, como dirá Gonzalo Días "hay que tener cuidado con las imágenes de afuera".

te tengo un pequeño frágmento de un libro que estoy leyendo, es... no sé, un libro bastante católico, es muy creyente, pero por sobre todo, es demasiado idealizado, como ningún otro libro que he leido, pero encontre esto.

...[ Amar es como una droga. Al principio hay una sensación de euforía, de entrega total. Después, al día siguiente, quieres más. Todavía no te has enviciado, pero te ha gustado la sensación, y te parece que puedes mantenerla bajo control. Piensas en la persona amada durante dos minutos y la olvidas durante tres horas.

Pero al poco tiempo te acostumbras a esa persona, y pasas a depender totalmente de ella. Entonces piensas en ella durante tres horas y la olvidas durante dos minutos. Si no está cerca, experimentas las mismas sensaciones que los vicios cuando no consiques drogas. En ese momento, así como los vicios roban y humillan para conseguir lo que necesitas, tú estas dispuesto a hacer cualquier cosa por el amor]...

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